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Una de las drogas legales y sociales más extendidas en todo el planeta, es el alcohol. Los chicos y las chicas s emborrachan en todas las culturas y todos los países del mundo. Primero una copa, luego otra, y otra… y cuando te das cuenta, ya no te das cuenta de que no te das cuenta.
Recuerdo en una ocasión en la que acudí a una cita con una chica bellísima, un poco tonta, y que le gustaba el vino. Bebía vino como si fuese agua, se bebía hasta los floreros. No tengo nada en contra de las chicas borrachas, pero en aquella cita, mi mayor preocupación era evitar que la chica vomitase sobre el mantel de la mesa.
La cita era en un restaurante de lujo, y los comensales más cercanos a nuestra mesa, me lanzaban miradas cómplices como diciendo “ Cómo va de borracha la chica…” “ No la dejes beber más…” Yo hice caso omiso de la situación, llamé a la camarera y pedí otras dos botellas de vino de Burdeos, de unos 50 euros la botella.
La camarera se unió a la fiesta y se sentó con nosotros. Entre las dos chicas, se terminaron las dos botellas y otras 2 más que pedimos antes de cerrar. ¿Adivináis quien hizo el amor dos veces aquella noche? Fácil de adivinar, el dueño del restaurante, porque lo que es yo, dejé a las chicas sentadas sobre la mesa, y me fui a mi casa a llorar al hotel.
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Quiero desmentir un mito que circula desde siempre de boca en boca entre círculos masculinos, y que no es otro que las chicas borrachas son más fáciles de seducir y que puedes aprovechar esta circunstancia para hacer cosas, que sin el alcohol por medio, nunca ocurriría.
Lo cierto es que borrachas o serenas, las chicas son siempre igual de fáciles o igual de difíciles. No cambia su forma de ser por tomarse alguna copa de más.
La realidad, y esta es la clave de todo, es que las chicas que son fáciles por naturaleza, tienden a emborracharse para tomar valor, y atreverse a seducir al chico o chica que les gusta, mientras que las chicas difíciles, no tienen esa tendencia por el alcohol.
Los chicos confunden una chica difícil con una chica fácil serena, y debido a que estadísticamente, los bares están llenos de chicas fáciles y serenas y chicas fáciles y borrachas, la teoría y la práctica dan pie a creer que el alcohol las rompe sus defensas y las deja libres de todo acoso. Cuesta un poco de ver esta diferencia y notar el matiz del que hablo. Espero haberme explicado bien.
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